miércoles, noviembre 23, 2005

ERROR

En un error más, que probablemente alejará cada día a los feligreses de la iglesia, el Vaticano anunció oficialmente que negará que los gays y a quienes apoyen dicho estilo de vida el ingreso al sacerdocio.

La brutal medida se da a conocer justo cuando la iglesia atraviesa otra crisis, debido a los más de 1700 sacerdotes brasileños que son investigados por abusos sexuales contra menores, incluyendo el descubrimiento de horrorosas recomendaciones para no ser descubiertos.
La resolución, indudablemente, es una equivocación mayor, pues da por hecho que los pederastas son gays, olvidando casos como los del cura Tato, donde no existía ningún indicio de homosexualidad.
Por tanto, la decisión resulta burda y facilista, ya que es bastante más simple culpar a una minoría de todos los pecados del mundo. Así como existen degenerados entre los heterosexuales, también los hay en el mundo gay, pero eso no los hace a todos culpables.
Siempre pensé que Jesús predicaba para todos y, supuestamente, sus representantes en la tierra, deberían hacer lo mismo; pero al parecer, a juicio de Benedicto y sus secuaces, Dios es sólo para los heterosexuales. Tengo muchos amigos gays católicos que probablemente estén decepcionados con esta nueva cazería de brujas, no porque necesariamente quisieran ordenarse como sacerdotes, sino porque una vez más, los meten en el mismo saco de los pervertidos.
Mis amigos son buenas personas y no dudaría en dejarlos a cargo de mis hijos, pues tengo clarísimo que su gusto sexual es por hombres hechos y derechos y no por niños pequeños ni indefensos. Sé que cuando tenga hijos serán buenos tíos y les darán el mejor de los ejemplos, mas no se si necesariamente la mente estrecha de los curas que pretende tener Benedicto se los dén.
Ojalá Dios ayude a iluminar el disernimiento de este papa y le muestre el camino verdadero, ése que parte por atacar la pedofilia por dentro de su organización y no con chivos expiatorios, contra aquellos cuyo único pecado es ser distintos.
burtonbk

10 comentarios:

hagasbar dijo...

mmmm... la iglesia caStólica todavía se cree la dueña de la verdad... y lo único que está consiguiendo es alejar más a la gente de la Iglesia, aunque ellos no lo quieran creer...

Oye, por un maldito error del blog tuve q borrar el comment q me escribiste, sorry, pero igual se agradece la intención de q me hayas escrito...

Chauuu.... salu2

Anónimo dijo...

Me caaaarga este papa

Austral dijo...

Entretenido tu blog, ágil y sin pelos en la lengua ni en la mente. No estoy de acuerdo con algunas cosas, pero eso es lo de menos.
Llegué a ti por lo de Jorge Molina, pero no veo nada.
Saludos.

Fernando Alcayaga dijo...

Me parece que la nueva táctica es atacar uno de las ramas del tumor y no la enfermedad. No es un problema de homosexualidad, es un problema de criminalidad. No por ser gay, eres el perfecto pedófilo que engatuza con su hábito a los niños.
Es un problema de conducta social que amenza a los niños.
Las intituciones siempre han tratado de desviar los asuntos hacía otras partes.
El problema no es ser gay, es ser un delincuente...
Quienes violan a los niños son tan culpables como quienes esconden el crimen o quieren cerrar los ojos a una realidad escalofriante.

Saludos y esperemos que de algo sirva alzar la voz.

burton dijo...

Ojalá Fernando, ojalá

Don Lirón dijo...

Hola Burton, gracias por tu mensaje. Ahora leeré el tuyo. Tienes razón faltó la foto de John John saludando los honores militares.

Saludos.

Don Lirón dijo...

Tu blog está demasiado entretenido, te voy a poner en mis links.

Muchos saludos.

Nacho dijo...

1.700... qué horror...corresponde al 10% de todos los sacerdotes ordenados en Brasil.
punto aparte, llegué acá por el blog de la Blanca. no puedo creer qué alguien más vio Garden State solo dentro de un cine vacío! igual fue notable, como que la película me llegó en otra onda.
eso no más, ta rebueno tu blog.
saludos

Lula Towanda dijo...

No hay que olvidar que las mujeres estamos también excluidas. ¿de que perversión se nos acusa?

burton dijo...

Toda la razón Lula