lunes, octubre 10, 2005

PEINAR LA MUÑECA


Es extraño, pero la frase "peinar la muñeca" me ha perseguido por más de tres días...
Caminando por Florida en Buenos Aires me encontré literalmente con una señora que acariciaba la cabeza y cabello de una muñeca con forma de guagua, primero pensé que estaba loca y pensé en lo espectacular que habría sido sacarle una foto; al otro día me dí cuenta que sólo era una comerciante que vendía muñecas de esta peculiar forma; hoy llego a Santiago enciendo el televisor y con lo primero que me encuentro es con Soledad Pérez, a quien sus ex compañeras de reality tacharon una y otra vez como una mina que peina la muñeca a raudales, porque mantenía serias conversaciones con los animales y se mostró, a ojos de sus enclaustradas partners, como poco cuerda en sus actitudes.
¿De dónde viene esta expresión que connota cuotas de locura? tal vez del personaje antagónico de Gloria Müchmayer en Los Títeres cuando termina loca y se le muestra acariciando el pelo de varias muñecas en una toma trágica y final.
No obstante, sin lugar a dudas el término se asocia primordialmente a mujeres y connota demencia. ¿Por qué se relaciona el delirio con un clásico juego de niñas? Seguramente porque se supone que los adultos somos maduros y no podemos retrotraernos a períodos ya pasados; por tanto no es normal que una mujer vuelva a una etapa supuestamente superada, que exacerba la inocencia, la imaginación y donde no existe el miedo al ridículo.
¿Pero tiene algo de malo peinar la muñeca?¿qué daño hace involucionar por instantes? Para mí los momentos de devarío me otorgan libertad, me quitan el peso de la adultez y me vuelven irresponsablemente feliz, sin limitaciones de ningún tipo.
Muchas veces peino la muñeca sin más consciencia que la libertad y el gozo de la espontaneidad, y en esos momentos soy profundamente feliz, pudiendo oler los aromas de la candidez que ya perdí y a los cuales me gustaría volver tantas veces.
Nunca me ha importado mucho la opinión que tenga de mí el resto y por eso he salido del cine creyéndo que mis manos son la extensión de una tijera, me he subido arriba de una mesa para gritar lo que siento, he ido a trabajar prácticamente disfrazada y tantas otras chifladuras que sería largo de enumerar... Sí, definitivamente me permito peinar una y otra vez la muñeca, hacerle moños y trenzas; es posible que pase por loca, pero que importa... ¡soy feliz!
burtonbk

9 comentarios:

Victor Hugo Durán dijo...

Estimada, si peinar la muñeca es pensar independiente de lo que crea el resto...ser capaz de hacer lo que uno siente y no lo que dice la convención; de expresar sentimientos aunque parezca "anómalo"... estoy contigo. También peino la muñeca...

burton dijo...

¡exacto víctor! y cuando quieras nos prestamos peines y más.

Caa dijo...

pzhmjhbueno yo tambien peino la muñeca, soy un loco lindo... jajajaj

lolito dijo...

Todos en algún grado, unos más que otros, peinamos la muñeca...

Que aburrida sería la vida, si no tuvieramos un instante de locura.

kosmopolita dijo...

yo no sólo hablo con mis gatos, sino que ellos me contestan. Si es peinar la muñeca...seguiré feliz haciéndolo.

Anónimo dijo...

Si peinar la muñeca es cantarle a las plantas para que crezcan...yo la peino

Anónimo dijo...

¿Puedo peinar la muñeca diciendo incoherencias y aseverando epiléptica y fervorosamente que este mensaje mío no contiene valor alguno?... ya lo hice... peiné la muñeca gracias a usted señora periodista. Uhmm...podría usted vender un jarabe dulce de "peinar la muñeca" para que todos peinaran la muñeca como yo y fueran felices.
Nota: Ciertos productos químicos nos acercan a estados más profundos del peinado de muñecas.

Anónimo dijo...

Best regards from NY! bin to harddrive Harris bits isdn test set instructions Ativan ingredients inactive

Anónimo dijo...

Peinar la muñeca!!! es un momento de catarsis frente a las presiones, la rutina y el stress, ese sin lugar a dudas un aviso de nuestro ser,k nos habla de detener la marcha y reevaluar nuestra conducta....Karina!