martes, octubre 18, 2005

SE ARRIENDA

No me aguanté esperar el día del cine a luca y el domingo pasado fui a ver SE ARRIENDA, la primera ópera prima como director, del escritor y periodista Alberto Fuguet.
Particularmente, nunca he sido muy hincha de Fuguet como novelista y cuentista, de hecho su descarada alusión al "Cazador Oculto" de Salinger en "Mala Onda" me pateó; no obstante, siempre me han encantado sus comentarios de cine -las que veo desde que publicada en la desaparecida revista MUNDO DINNER- y tenía que ver sus opiniones vertidas en cinta.

La película trata de Gastón Fernández un estudiante de música que es admirado por su grupúsculo cercano, básicamente debido al supuesto genio musical que guarda y a sus ácidos comentarios sobre todo lo que verse a arte en los 80's. No obstante, tras su aporte musical al corto de su primo Luc "Las hormigas asesinas" y un viaje de especialización a EE.UU. vía beca papá; al parecer su insospechada genialidad se ha estancado, mientras mira con asombro, envidia e indignación como cada uno de sus antiguos amigos sí han logrado notoriedad, pese a la supuesta venta al sistema.
Gastón por el contrario, debe "arrendarse" al sistema obligado por las circustancia que te impone la vida adulta y termina trabajando como corredor de propiedades en la empresa de su padre, sin más perspectiva que la sobrevivencia; pero la experiencia no sólo le ayuda a retomar la música, sino también a resolver viejas rencillas personales y familiares que le permiten crecer.
La cinta de Fuguet es valorable y si bien en principio se remite a lugares comunes que quizás aún contengan ripios y partes de sobra, al final SE ARRIENDA se vuelve una película entrañable de autoayuda, que cualquier treintón con algo de fama en sus antiguos reductos universitarios no se debería perder.

SE ARRIENDA, muestra como la imagen personal que cualquiera alguna vez ostentó, no sólo es débil sino versátil y muta al ritmo de las apariencias, volviéndonos adictos a los tiempos ya pasados y perdiendo foco de lo realmente importante, la vida actual.

Asimismo Fuguet traduce en forma espectacular como las actividades subvaloradas intelectualmente pueden traernos más de una sorpresa y encaminarnos en senderos que ya creíamos pérdidos.

Visualmente no puedo dejar de retrotraerme a dos sintagmas en particular. Aquella donde Gastón y su alto y joven cliente se enfrascan en una conversación profunda sobre las relaciones paternas apoyados sobre la pared de un departamento vacío, mientras la luz va haciendo transcurrir el tiempo y las dimensiones físicas del potencial arrendador hacen ver al protagonista cada vez más pequeño, lo cual es una perfecta metáfora de que los supuestos enormes problemas propios son muy pequeños comparados con los del resto.

Parte de la metáfora visual

Otra de las joyitas visuales es esa donde Gastón y su padre se ubican al interior del auto de este último, mientras un parabrisas repleto de agua se va limpiando, tal como su relación. Sólo por esta escena, de la cual lamentablemente no pude bajar fotos, pero que pueden encontrar en la página de SE ARRIENDA www.searriendalapelicula.cl , vale total y absolutamente pagar la entrada. La imagen es ¡P-R-E-C-I-O-S-A! y denota todo el talento como director de Alberto Fuguet.

El guión perteneciente a Fuguet y su colega Francisco Ortega (¡ídolo en 60 kilómetros!) es sólido, la banda sonora es bonita y las actuaciones, en particular de Cruz-Coke y Francisca Lewin, están óptimas.

La recomiendo en un 100% por ser un film visual y semióticamente atractivo; pero por sobre todo, SE ARRIENDA es una película terapéutica, que me hizo añorar mis años universitarios, (donde las conversaciones sarcásticas y ácidas de pretendidos e iniciados y talentosos jóvenes intelectuales abundadan) y revalorar mi vida actual, llena de otros desafíos quizás no tan relucientes, pero reales y pedagógicos.

Alberto Fuguet filmando

burtonbk

7 comentarios:

unoquelavioconlabloggera dijo...

La película,bueno sí, es buena, pero siento que Fernández sólo puede llegarle a Fernández, sólo puede ser entendido, y/o sentido, por Fernández, o por los que se le parezcan. Fugget y su protagonista no son para todos los chilenos. Y no estoy referiéndome a lo intransmisible de la singularidad de cada vida, sino a cierta pretensión de transversalidad del autor/director. Sentirse existencial cuando las necesidades básicas están solucionadas es refacil, cuando no hay hijos, ni más obligaciones o presiones que las autoasumidas,¡¡chucha así cualquiera¡¡, y dalo mismo si eres una artista sensible o un cientísta social, con distinto grado de visión crítica o autocomplaciencia frente al sistema, o un tecnócrata, en cualquiera de sus variantes ingenieriles o administrativas, o un legalista pre o post reforma procesal, o revolucionario nostálgico, o neohippie o punkie, o incluso farandulero, o lo que sea. Los problemas de Fugget-Fernández están, a mi juicio, en el contexto general, contrastado con sus comodidades, que aunque escasas, le permiten el tiempo y espacio para sentirse achacado y reflexionar sobre la mercantilización de los sueños, del arte, e incluso de los sentimientos. En nuestro Chilito actual ¿cuantos tienen la holgura para estos vuelos espirituales?. ¿Le podría llegar aquello a cualquiera?. A un profesional cesante, a un cabro de la pobla sin oportunidades, a un trabajador enajenado que se refugía en los saques o el copete, en general a cualquier otro marginado, como pretende sentirse Fernández. Por mi corta experiencia como espectador de cine, lector y auditor, uno se relaciona con las películas, los libros y la música a través de, por lo menos, aunque obviamante hay muchas más opciones, la distracción pura que entregan, o mediante cierto grado ascendente de identificación sensible de distinto origen o motivación. Y nada de eso encontre en "Se arrienda".La percibí codificada, dirigida a una clase de compatriota que muy rara vez he conocido, y que preferiría evitar. Muy lejana, pero con una cuota de factibilidad, encarnada en el diálogo entre el cliente y el protagonista mientras la luz del sol abandonaba el viejo living a medio pintar y con piso de parquet mal cuidado, que me bastó para encontrarla buena. Siento y creo que esa escena es la película, en su pretensión de retrato social, porque eso sí lo podrían asimilar muchas y muchos, quizás hasta algunas multitudes.

burton dijo...

ok, pero yo creo que al profesional cesante sí le llega

Caa dijo...

A mi me carga Fuguet, y comparto con el comentario anterior al de burton, en cuanto a que este sujeto cae en muchos lugares comunes de su experiencia personal, pero no en la de otras personas.
No he visto la película, y creo que no iré a verla tampoco, pero definitivamente no me gusta la manera en que Fuguet cuenta historias, no importando el formato, ya sea cine, o literatura, con sus abudantes pretenciones que evocan a una cultura snob y con fuerte influencia yankee. Bueno como gustos hay colores, pero me gusto bastante el comentario del o la blogger unoquelavioconlabloggera.

salute

burton dijo...

CHICOS NO SEAN PREJUICIOSOS Y VEAN LA PELÍCULA Y ASÍ CRITIQUEN CON CONOCIMIENTO DE CAUSA

Caa dijo...

En mi caso la crítica no va a la película, sino a Fuguet, aprovechabdo el contexto de que ha estrenado su film, instancia que también creo válida en este espacio del blog.

salu2

Anónimo dijo...

Excellent, love it! » »

Anónimo dijo...

best regards, nice info »